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lunes, 28 de noviembre de 2016

Reseña de espectáculo: Yo quiero bailar toda la noche



Me pidió mi amiga Elena, la directora de este espectáculo, que le diera mi opinión sobre él.  Aprovecho que repiten en un par de días en Málaga, en el Contenedor Cultural de la Universidad de Málaga, un espacio que aún no conozco pero tiene muy buena pinta. 

No me encuentro muy dotado para las reseñas y siempre digo que las escribo para fomentar los espectadores y lectores, según sean reseñas de espectáculos o de libros.  Eso hago ahora, proponeros que lo veáis.  Evidentemente porque merece la pena.

Yo quiero bailar toda la noche es fruto de 'Proyecto pelo' como han venido a llamarse un revoltijo sumamente interesante de artistas, muchos de los cuáles admiro.  Estrenaron la obra en mayo de 2016.  He podido verla (y fotografiarla) dos veces en la Sala El Apeadero y no me importaría repetir por tercera vez.

¿De qué va? Pues un movidón muy movido. Sí, algo así.  Quieren bailar toda la noche y no paran.  Creo que incluso exponen los motivos por los que bailan, o no sé, algo parecido.  Igual son las excusas en vez de los motivos.  A lo mejor hasta es otra cosa lo que quieren. Pero bailar, bailan.  Bailan mucho. Y se mueven, todavía más que bailan.

¿Y por qué bailan?  Eso es lo que me resultó lo más curioso.  Estuve viendo una filosofía de vida.  Voy a intentar explicar lo que vi.  Lo mismo no es lo que había en el escenario.  Es lo que vi. 

Llevo mucho tiempo intentando cambiar el mundo. Arreglarlo, sí, porque pretendo un cambio a mejor, claro.   Ultimamente me veo del lado de los derrotados, pero una derrota buena, las victorias que veo son falsas.  Los éxitos son falsos, como los de las mujeres jirafas que para triunfar se colocan collares que le rompen el cuello y les estropean la vida.  ''Hay derrotas que dejan el sabor dulce de la victoria'' leía en una reseña sobre un comic (1).  Incluso de algún libro como 'Los girasoles ciegos' digo que es una valiente revindicación de la derrota.  Una derrota más justa que muchas victorias.

Así que huyendo de las victorias falsas me encontré con 'Yo quiero bailar toda la noche' que venía a decir que había que disfrutar y que no te podían impedir que disfrutaras.  Atentos a eso: No van a conseguir que no seas feliz. Algún filósofo griego y una legión de escritores de autoayuda dicen que la felicidad está dentro de uno, que se puede ser feliz incluso de esclavo en galeras.  Pero proyecto pelo te pide más movidas que remar.  A bailar, a bailar.   El espacio de felicidad sale de uno aunque no pueda llegar demasiado lejos.  A lo mejor eso es la solución.  Ser feliz, ¿bailando? en el mundo que no podemos cambiar.

El espectáculo tiene una riqueza visual envidiable.  Interpretación sublime con algunas sorpresas bien divertidas. 

Por si no me he explicado con todo esta diatriba intelectual acuérdate de la frase 'que me quiten lo bailado' que lo mismo resume la obra mejor que lo que he escrito.
 
Ah, se me olvidaba.  No bailé, no.  Pero fui muy feliz haciendo las fotos del espectáculo.  Las puedes ver en mi web www.granadacultural.info en el enlace: http://www.granadacultural.info/01-info2.php?cia=1490




(1) La reseña es Felpie Juaristi en 'El diario vasco' sobre 'El arte de volar' de Antonio Altarriba y Kim, premio nacional de cómic 2010

domingo, 6 de octubre de 2013

Reseña de espectáculo: El flamenco es ansí

Si miras nuestra sección de fotografías, verás que hay al menos cinco carpetas con fotografías de este montaje.  Algunas de esas imágenes las recojo aquí.  Y después de ver cinco veces un espectáculo que menos que hacer una reseña de él.  Vamos a ello.

Para empezar tengo que decir que en realidad no he visto cinco veces el mismo espectáculo. El montaje ha vivido cambios. Incluso una de las versiones, la que disfruté en el Teatro Isabel la Católica, fue muy distinta de las otras, con un elenco más amplio y  brillantes y cómicas ideas nuevas.

La idea y el protagonismo del montaje es de Benito, o por usar su nombre artístico, El Pelito.  Y va acompañado de unos cuantos artistas, en la más de las veces de un guitarrista, Willi Gómez, y una bailaora.  Como bailaora he visto a mi admirada Julia Monje y más recientemente a Irene la Serranilla.  En varias ocasiones se acompañaba también de una cantaora u otra bailaora. En la función del Isabel la Católica, Benito se llevó a .. a medio Granada del mundo del flamenco.


Benito, el Pelito en una representación de mayo de 2010 de El Flamenco es ansí

Cada vez que llevo a alguien a verlo, triunfo. Por algo será.  Ese algo debe ser que el espectáculo es divertido, original y bien hecho.   Además de reírte puedes aprender algo de flamenco. Seguro que más que en una clase aburrida al respecto. 

Julia Monje, bailando en la obra

Hay que citar otro personaje, aunque se trata de un personaje ficticio: Carmen Morraya, la bailaora invitada, gloria decadente del flamenco.

Así que me felicito porque en Granada nazcan estas producciones que nos hacen pasar tan buenos ratos y nos llena de satisfacción.    Así que ya sabes, cuando tengas oportunidad de ir a verla, que no se te escape.  Y, bueno, a esperar que el Benito haga otra cosa parecida. 

Otro momento de la representación en mayo de 2010. en el centro Willi Gómez

La siguiente imagen  es de la actuación en el Teatro Isabel la Católica



domingo, 28 de abril de 2013

Reseña de espectáculo: ¿Por qué John Lennon lleva falda?

He asistido dos veces a representaciones de este montaje de la compañía La Palabra Teatro. Ese dato ya indica una visión positiva.  Las dos veces fueron en la Sala El Apeadero, a la que me siento bastante unido.

La obra ha sido escrita por la dramaturga y actriz inglesa Calire Dowie, poco conocida en España. De hecho no he encontrado ningún libro suyo en castellano tras una pequeña búsqueda en varias webs. En este caso el texto ha sido traducido por la propia compañía.

La compañía autora del montaje es La Palabra Teatro, nacida en 2009 y  formada por Jamie-Glyn Bale (director) e Inma González (actriz). 

El formato no deja de ser algo sorprendente.  Un monólogo de unas dos horas, con un pequeño descanso. ¿qué tiene de sorprendente? pues que no parece un monólogo.  El desenvolvimiento de la actriz hace que veamos una lista de escenas más propia casi de una película. A la salida hemos intimado con la protagonista, pero también hemos conocido a su madre, sus amigas y amigos del colegio, sus compañeros de trabajo y por supuestos a sus héroes.

Supongo que puedo calificar la obra de humor sobre la igualdad de género (así lo he leído en otra reseña) o, como leo en la web de la compañia, 'ironía y comicidad inteligentes, y que nos invita a reflexionar sobre la igualdad entre personas y la identidad sexual'.   Lo cierto es que aparte del humor, la ironía y la denuncia de algunas escenas, tenemos un debate de porque la sociedad te pide caminos distintos según nazcas hombre o mujer.   Tenemos que jugar distinto, vestir distintos, comprar cosas distintas. Demasiadas diferencias que no parecen tener justificación.    En nuestra cultura reconocemos como signo claro para distinguir hombres y mujeres una figura en la que se adivina un pantalón o una falda. Es lo más habitual en los lavabos de muchos establecimientos.  ¿Dónde está la causa de que la falda sea femenina?.  Pero no voy a hacer un artículo de feminismo, más bien para pensar estas ideas remito a que veáis la obra.  No, no es ningún panfleto o un discurso explícito político.   Son historias, las historias de una chica de 14 años molesta con lo que la sociedad ha elegido para ella  Pero esas historias, sinceras aunque en algunos casos parciales, llevan cargas de feminidad, feminismo, política y otras ideas.   Para mi el teatro es eso, comunicar ideas.

Tengo que elogiar el trabajo de la compañía.  El texto traducido, trabajado y dirigido por Jamie-Glyn Bale es un buen texto y está bien montado.  Y de la actuación, 2 horas de monólogo que llega a hacerse corto, solo puedo decir que es un trabajo digno de una actriz consagrada más que de alguien tan jóven.  La escenografía es bastante minimalista, pero bien aprovechada.  El único elemento que destaca es un pupitre que además de pupitre se convierte en mesa de maquillaje, puesto de venta, asiento de cine y unas cuantas cosas más. El vestuario muy adecuado.  En realidad todo es minimalista pero bien aprovechado. 

En las galería de imágenes que coloqué en www.granadacultural.info (los enlaces los tienes más adelante), dije que era una obra  emblemática de la producción de Granada en estos años (me refería a 2011-2013).  Así la considero. Se estrenó en junio de 2011, en la Sala El Apeadero. Creo que ha superado ampliamente la decena de representaciones, ha sido premio del público en el 8 Festival 'Toledo Escena Abierta' y cuenta con abundante críticas elogiosas.  

En resumen un producto cultural que podemos disfrutar y que nos motiva a todo el trabajo que se hace en Granada en las artes escénicas.  

Enlaces de interés:

sábado, 6 de abril de 2013

Reseña de espectáculo: Pasos callados, de la Cía Isabel Lavella:

Espectáculo en la Sala El Apeadero, mi sitio escénico preferido de Granada, con el que colaboro.

Estuve realizando fotografías de la actuación, y varias de ellas me encantaron. Pero es uno de esos espectáculos en los que me resulta imposible quedarme contento del todo porque sé que no voy a recoger sino una muy pequeña parte de las ideas y emociones que se vive durante la actuación.

La obra no elude para nada el compromiso, una queja sobre  la bochornosa dictadura que vivió España tras el golpe de estado fascista de 1936 y que aún, en el 2013 no parece ser que lo tengamos superado.  Esa asignatura pendiente de nuestro país necesita ideas para aprobar y este espectáculo es una de esas ideas.  Brillante, emotivo y comprometido, esa sería una buena selección de adjetivos.

Al final tuvimos un pequeño coloquio, que costó empezar, quizás como apunté por la gran cantidad de emociones que acabábamos de recibir.  En la charla, Isabel nos contó que el espectáculo tiene mucho de improvisación.  Improvisación profesional y trabajada, la buena improvisación. Es una palabra que me atrae, improvisación. La aprendí a valorar durante el GIF (Granada Impro Festival) y aprendí que no era el sinónimo de un espectáculo poco preparado sino una llamada de atención para que los actores no se subordinaran al guión, para que la creación no terminara en ese guión, sino para que continuara durante el espectáculo.  La improvisación, la verdadera y buena improvisación solo está al alcance de los profesionales de altura.

Además de improvisación, técnica depurada y de nivel.  Otro componente imprescindible para la calidad.

En resumen, esta noche recordé una vez más que España tiene que avanzar y eso no se consigue sino con racionalidad.  La racionalidad que supone denunciar la dictadura sufrida y pedir una España justa, democrática y culta.  Esta noche además de ver la racionalidad sentí el arte.



Tienes más imágenes en nuestra sección de fotografía. 

Para saber más de la compañía, consulta su página en Facebook:
http://www.facebook.com/cia.isabellavella